El presupuesto no solo decide qué motos puedes comprar, también decide si te conviene mirar nuevas o de segunda mano. No es lo mismo tener 3.000 € que 12.000 €: en cada tramo cambia tanto lo que puedes esperar encontrar como lo que merece la pena valorar antes de decidirte.
Nueva o de segunda mano: no es solo una cuestión de precio
Una moto nueva da tranquilidad: garantía del fabricante y ningún historial previo que investigar. Una de segunda mano da más moto por el mismo dinero, pero traslada a ti el trabajo de comprobar el estado real. Cuanto más bajo es el presupuesto, más peso tiene esta decisión, porque por debajo de cierta cifra las motos nuevas prácticamente desaparecen de las opciones razonables. Tienes el detalle en cómo comprar una moto de segunda mano sin equivocarte.
Qué esperar en cada tramo
- Menos de 3.000 €: Con 3.000 € el mercado de segunda mano es casi la única vía razonable, sobre todo en motos de 125cc o naked de gama media con unos años. No esperes encontrar motos nuevas a este precio, salvo alguna 125cc muy básica en oferta puntual.
- Menos de 5.000 €: Con 5.000 € ya es posible acceder a motos nuevas de 125cc o a naked/scooters de gama media de segunda mano con pocos años, incluyendo generaciones anteriores de modelos populares que hoy en día siguen siendo nuevos a mayor precio.
- Menos de 8.000 €: Con 8.000 € entran en juego la mayoría de naked y trail A2 nuevas de gama media, además de un mercado de segunda mano mucho más amplio en motos de mayor cilindrada. Es uno de los presupuestos más habituales para una primera moto grande.
- Menos de 12.000 €: Con 12.000 € se accede a naked y trail nuevas de gama media-alta, incluyendo ya algunos modelos de carné A, además de trail de viaje de segunda mano en buen estado.
- Menos de 20.000 €: Con 20.000 € el presupuesto cubre prácticamente cualquier moto nueva de gama alta: trail de viaje grandes, touring y naked premium de carné A, sin necesidad de recurrir al mercado de segunda mano salvo por preferencia personal.
No cuentes solo el precio de compra
El seguro, el mantenimiento y los consumibles (neumáticos, cadena, pastillas de freno) suben con la cilindrada y las prestaciones. Una moto algo más barata de comprar pero barata también de mantener puede salir mejor a un año vista que una más cara de entrada con un coste de uso más alto.
Dónde merece la pena estirar el presupuesto
Si estás justo entre dos tramos, suele compensar más subir el presupuesto para acceder a una moto con menos años o kilómetros que estirar al máximo para llegar a más cilindrada de la que realmente vas a aprovechar. La cilindrada de más no sirve de mucho si no encaja con tu carné, tu experiencia o el uso que le vas a dar.
Cómo decidir con tu presupuesto real
El recomendador tiene en cuenta tu presupuesto como un máximo, no como un objetivo a alcanzar: no vas a recibir solo las motos más caras que puedas permitirte, sino las que mejor encajan contigo dentro de lo que puedes gastar.